Robert Musil escribió: “Las palabras saltan como los monos de un árbol a otro”. El escritor buscaba expresar cómo los términos son manoseados para sustraerles determinados significados y sentidos, a fin de camuflar en ellos cortocircuitos que impidan que sus antiguos usuarios reconozcan en ellos lo que transmitían. Es lo que está pasando en el relato político, económico y cultural actual. Palabras como “público”, “inversión”, “investigación”, “político”, “producción”, “común”, etc., están siendo reapropiadas por los gobernantes del mercado y sustituyendo sus proyecciones en relatos apropiados para sus intereses.
En esta dirección, vale la pena leer el análisis que el historiador social Raymond Williams hiciera en 1975 en su libro Palabras clave: un vocabulario de la cultura y la sociedad. En él, desplegó un elenco de términos históricos en los que buceaba para advertir de las estrategias sociales, históricas y políticas para trasvasar sentidos y dislocar relatos.
Podeis descargarlo aquí en pdf.
Mil gracias a Rubén Martínez por facilitar la noticia y el texto.
Posdata (2 sept 2012). Al hilo de lo dicho, ha aparecido una magnífica reflexión sobre el secuestro y manipulación de ciertos conceptos sociales y políticos por parte de la actual derecha española: “La ocupación del lenguaje”, por Gonzalo Abril, María José Sánchez Leyva y Rafael R. Tranche (El País, 1-sept-2012)
























